PARTICIPAN:

Verónica Aramendia

Nerea Cruz

Leyre Flores

Elena Irisarri

Leyre Palau

Raquel Munuera

 

PROFESORES:

Eduardo Portillo

Loli Gil

José Luis Esteban

El concurso "AMIGOS DEL MUNDO" surge como iniciativa de Unidad Editorial S.A., empresa editora del diario EL MUNDO, con el objetivo primordial de fomentar los valores de protección y defensa de la naturaleza, potenciación de los modelos sostenibles de producción y consumo, mejora del comportamiento ambiental de los ciudadanos, conocimientos de los problemas ambientales del entorno y medidas de refuerzo de la conciencia ecológica.

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Trabajo presentado sin MEMORIA.

la CASITA de CHOCOLATE

Verónica Aramendia, Nerea Cruz, Leyre Flores, Elena Irisarri, Leyre Palau, Raquel Munuera

Álbum de fotografías

 

 

Maqueta del proyecto

 

Introducción

La casita de chocolate se nos derrite

Cuando éramos niñas nuestra casa ideal era la casita de chocolate y cuando nos planteamos un trabajo sobre medioambiente recordamos el famoso cuento y quisimos revivirlo en forma de una casa ecológica.

 

Las imágenes y los cuentos ideales nos arrastran a plantearnos lo que todos queríamos tener, pero poco a poco nos hemos dado cuenta que seremos muy felices y comeremos perdices en la casa que debemos tener.

 

¿Qué nos ha motivado a hacer el trabajo?

 

Somos un grupo de chicas que estudiamos en el colegio Luis Amigó. Se trata de un centro educativo situado en un entorno natural. Cuando éramos pequeñas apenas sabíamos como ahorrar energía, ni pensábamos que fuese importante. En los últimos años se están llevando a cabo varias mejoras en nuestro centro con el fin de ayudar al medio ambiente.

Los avances han sido múltiples, como por ejemplo la instalación de placas solares térmicas sobre los vestuarios, de forma que permiten calentar el agua sin apenas gastar energía. También estamos estudiando la posibilidad de poner placas fotovoltaicas.

Se han colocado ventanas abatibles de aluminio con puente térmico y doble cristal, lo cual permite ventilar las clases sin que se pierda mucho calor.

Otra de las mejoras ha sido las calderas nuevas de gas que son más eficaces que las antiguas.

Una de las cosas que también queríamos mencionar es que desde que teníamos tres años hemos convivido con los animales, ya que hay dentro del recinto un gallinero. Una vez por semana, íbamos y les dábamos de comer a las gallinas, gansos... y les cambiábamos el agua a aquellos pájaros que lo necesitaban. Algunos patos se escapaban volando. Hemos visto nacer muchos pollos, comer la hierba y caerse hasta que aprendían a correr. Reciclábamos las pilas y plantábamos árboles en el monte después de leer “El hombre que plantaba árboles”.

Del mismo modo, nos gustaría destacar el trabajo realizado por uno de nuestros profesores y los alumnos que cursan la UCA, que se ocupan de cuidar y mantener la huerta todo el año mientras el resto de los alumnos nos aprovechamos de este espacio educativo.

Tenemos un sitio precioso, un paisaje en miniatura, con un pequeño bosque de quejigos y encinas, un pasto, unos matorrales, setos y flores, una huerta al aire libre, un invernadero de túnel para verduras, un campo de patatas, calabazas... y otro gran invernadero para flores y sembrar. En ella se cultivan alimentos ecológicos y no se utilizan ni pesticidas, ni fertilizantes químicos, sino abono totalmente natural, procedente de la hierba y poda de nuestros jardines. Por todo esto, hace cuatro años, el Gobierno de Navarra nos dio el primer premio a las buenas prácticas ambientales de Navarra.
Los de Infantil recogen guisantes, los de Primaria ven crecer las flores y los de Secundaria descubrimos la composición del suelo, el compost, las plagas...

Somos conscientes de que estamos en una situación de alerta, puesto que leemos noticias de prensa, vemos documentales y videos, y del mismo modo, hemos acudido a algunas charlas y exposiciones.

Por ejemplo, cabe citar, que hace unos días vinieron al colegio durante nuestra Semana Cultural sobre el Futuro unos expertos sobre este tema representando al CENER (Centro Nacional de Energías Renovables) y ACCIONA.

Estas son las razones que nos han motivado a realizar este trabajo. Cada vez nos damos más cuenta de la importancia que tiene preservar el entorno en el que vivimos. Queremos conocer como puede ser nuestra casa, saber las características de una casa ecológica y decidir en consecuencia. Será nuestro momento, el momento de actuar.

Entrevistas iniciales

Hemos realizado una entrevista a unos compañeros de 4º de E.S.O sobre ecología. Las respuestas han sido muy variadas y nos hemos dado cuenta que la gente no conoce mucho acerca de este tema, aunque siempre hay alguna excepción.

 1º. ¿Cómo definirías ecología?

Javier: Ciencia que estudia los seres vivos y su medio.

Ana: Acción de cuidar y proteger el medio ambiente.

Saioa: ¿Eso no es lo de las personas que protestan por los animales?

2º. ¿Qué medidas crees que se están adoptando en la actualidad para la protección del medio ambiente?

Saioa: Yo creo que ahora la gente no se preocupa mucho por el medio ambiente.

Javier: Cada vez se están desarrollando más las energías renovables, por ejemplo, aquí en Navarra, se han instalado numerosos parques eólicos. Las placas solares también esta siendo muy promocionadas, mi padre ha comprado una parcela de placas fotovoltaicas.

Del mismo modo en Pamplona los autobuses urbanos funcionan con biodiesel y cada vez hay más tipos de contenedores con el fin de reciclar nuevos materiales. 

3º. ¿Qué haces para proteger el medio ambiente?

Ana: En mi casa tenemos varias papeleras para separar la basura y reciclar papel, plásticos, cartón...Hace poco, también cambiamos la cisterna para poner doble pulsador.

Saioa: Creo que tenemos bombillas de esas de bajo consumo, porque tardan un rato en encenderse del todo, y eso ahorra energía. 

4º. ¿Cuál crees que es el principal problema actual del mundo en el campo de la ecología?

Javier: Como bien sabemos, el cambio climático es un problema de gran magnitud. Todos los días en los telediarios veo noticias acerca de este tema y además en mi colegio también nos han dado charlas sobre esto.

Sinceramente creo que es algo que nos afecta a todos y por lo tanto deberíamos buscar una solución.

Con el deshielo de los polos, muchas ciudades y pueblos costeros van a quedar anegados.

También millones de especies se extinguirán, si la temperatura aumenta.

Nuevas enfermedades hoy desconocidas, aparecerán, y otras olvidadas reaparecerán.

Saioa: ¿No se ha vuelto el tiempo loco últimamente? Creo que tiene que ver con la contaminación.

Mi madre me dijo que los gases que expulsan los ganados, contaminan mucho, pero yo no me lo creo. 

5º. ¿Qué sabes sobre el protocolo de Kyoto?

Ana:  Me suena que es una medida que han tomado algunos países para reducir los gases del efecto invernadero.

6º. ¿Qué conclusión sacas de todo esto?

Saioa: Todavía quedan muchos problemas por solucionar. Pero si todos ponemos nuestro granito de arena se podrá mejorar.

Ana: Pienso que todos tenemos que contribuir, empezando por los altos cargos políticos que tienen que colaborar más para facilitar el empleo de las energías renovables.

Javier: Creo que si cada uno ponemos de nuestra parte, la situación actual puede mejorar. Para ello debemos trabajar fuerte y emplear nuevas tecnologías cada vez más favorables con el medio ambiente.

Construcción de la casa mega-guay

A la vista de la situación en la que nos encontramos (cada vez las temperaturas son más altas, las catástrofes naturales se suceden, la contaminación está más extendida de lo que se piensa, los animales se están extinguiendo a pasos agigantados, los polos se están deshelando…) Nosotras hemos decidido apostar por nuestro futuro. La idea que hemos tenido consiste en crear una casa ecológica con los materiales más adecuados y eficaces que respeten al 100% nuestro entorno. ¡Las generaciones posteriores se merecen una vida digna y queremos luchar por ello!

Así que hemos construido una maqueta con materiales, en su totalidad reciclables, que como no se la podemos mandar nos gustaría detallar a continuación. Para realizarla hemos ido al CRAN (Centro de Recursos Ambientales de Navarra), allí nos atendieron amablemente dándonos toda la información necesaria para realizar este trabajo. También nos enseñaron una pequeña exposición de la pudimos obtener fotos de materiales y cocinas ecológicas, placas fotovoltaicas, etc. A partir de ese momento, comenzamos a trabajar.

Nos comprometimos a que toda la maqueta fuese de materiales reutilizados o reciclados como símbolo de que la futura casa tendría materiales duraderos u de un pequeño impacto ambiental. En primer lugar, elegimos una base y dibujamos los planos para tener una referencia.

Seguidamente, colocamos cartones a modo de suelo; cogidos de cajas sueltas que encontramos en los contenedores y algunas que íbamos a tirar. Bajo el suelo se encuentra un sistema de calefacción por tuberías de acero inoxidable de forma que se calienta antes la casa y ahorra más calefacción. Son conducciones integradas en el suelo que al funcionar a baja temperatura suponen un ahorro con respecto al sistema de radiadores. Esto lo hemos representado con trozos de papel de aluminio enrollados.


Los muros son de cartón procedentes de cajas de cereales, pero lo que queremos simular con él es el tapial (tierra a “tempero” sin paja, que se compacta con un mazo dentro de grandes muebles puestos directamente en la pared) que es lo más sano, ecológico y barato. Ciertas partes de la casa las hemos querido impermeabilizar, revistiéndolas con plástico procedente de una bolsa de la compra, pero lo que en realidad debería usarse es el caucho butílico o la bentonita.

Todas las paredes exteriores las hemos revestido por dentro con algodón pintado de amarillo para simular aislante térmico de tipo animal como la lana de oveja. Hemos pintado las paredes exteriores de blanco para conseguir que se refleje más cantidad de calor y esté fresca en verano. La marca utilizada ha sido Sensitive, ya que es una marca ecológica.

También cabe citar que las ventanas son de doble cristal y abatibles, así podemos evitar que el calor se pierda y del mismo modo reducir el consumo de calefacción, por lo que a lo largo del año se ahorra gran cantidad de energía. En nuestra maqueta esto lo hemos representado con el plástico con el cual forramos los libros.

El tejado consta de una cubierta constituida por cartón, simulando tejas de cerámica tipo árabes y mixtas. En el exterior se encuentra un pequeño molino de viento cuya energía, junto a la producida por unas placas fotovoltaicas situadas en la pared sur, es empleada para la electricidad de la casa. El molino lo hemos fabricado con una pajita de plástico y cartón.

Por otra parte, también están las placas térmicas, cuya energía es utilizada para calentar el agua de la casa, aunque en este caso también hemos utilizado cartón. Las placas las hemos hecho con unos rectángulos de cartón cubiertos por papel de plata.

Hemos utilizado pajitas situadas en los techos interiores para simular forjados de hormigón celular, que son bloques porosos y ligeros hechos con arena, cal y agua. Tienen un proceso de fabricación industrial sencillo y permite construir paredes que son portantes y a la vez aislantes. También hemos revestido el techo con papel de aluminio simulando láminas que permiten transpirar el vapor de agua y que son impermeables.

En el jardín que rodea la casa hemos instalado un sistema de canalización de aguas cuya función es recoger el agua de lluvia (está conectado con el tejado para recoger el agua allí acumulada) y conducirla hacia un depósito donde se almacena y más tarde será utilizada para el riego por goteo. De este modo, nuestras plantas y flores crecerán sanas y fuertes, y al mismo tiempo conseguimos ahorrar agua, un bien tan básico como necesario para el desarrollo de la vida y tan escaso en ciertos lugares de nuestro planeta. Cada vez que cortamos el césped, la hierba será almacenada en un depósito en el cual se forma el compost, que más tarde nos servirá para abonar el jardín.

Y como último detalle, hemos añadido una barbacoa solar. El detalle de la hierba nos pareció adecuado incluirlo, ya que representa la naturaleza.


Los electrodomésticos que hay, los hemos encontrado en el baúl de los recuerdos de la infancia. Pensábamos tirarlo, pero se nos ocurrió la idea de ponerlos en la maqueta. Llevan las etiquetas de los actuales electrodomésticos ecológicos.
Y, por supuesto, en ella tenemos cuatro contendedores: uno amarillo para envases de plástico (por ejemplo: botellas de refrescos, detergentes...), latas de refrescos… Uno azul para depositar los cartón (todo tipo de cajas, como por ejemplo la de los cereales, la de las galletas, etc.) y el papel de envolver, hojas, periódicos, etc. Uno verde para los envases de vidrio (botellas de vino, licores, etc.). Y otro para materia orgánica y demás (comida…).

Así se creó nuestra “casita de chocolate”.

Deconstrucción de la casa mega-guay

Tras haber realizado el trabajo, mientras hacíamos la maqueta, nos hemos dado cuenta de que presenta una serie de inconvenientes:

1) Hace falta muchos materiales para su construcción y largas tuberías... en comparación con un piso normal.
2) Otro de los inconvenientes es el factor económico, ya que no todas las personas pueden comprar su casa ecológica. Aun pudiendo hacerlo, también sería un gran problema, puesto que no habría el espacio suficiente para ello. Lo que nos podemos permitir algunos no se lo pueden permitir todos.
3) El consumo de calefacción sería mayor que en un piso ecológico porque en este la pérdida de calor es menor debido a que está arropado por otros pisos. También una casa es mucho más grande que un piso por lo que no solo es la pérdida, sino que se necesita mucho más calor.
4) Además la ubicación de este tipo de casas impacta mucho. Se encuentran alejadas de las ciudades, por lo que el consumo de energía y la contaminación es mayor. Por el contrario el piso se sitúa en la ciudad así que la mayoría de las veces no hace falta coger el coche,... ya que se puede ir andando o en transporte público.

No nos queda más remedio que reconstruir los elementos esenciales de la casa ecológica mega-guay y elaborar un modesto y duradero piso eficiente.

Conclusión

Por último y para finalizar nuestro proyecto nos gustaría añadir ciertos aspectos que se deben mejorar y señalar todo aquello que hemos aprendido.

Después de hacer el trabajo, hemos constatado que el modelo de casa utilizado (tipo chalet) que nos permite un diseño propio más ecológico y adecuado tiene fuertes inconvenientes. Su gasto en energía de mantenimiento y materiales de construcción es casi cuatro veces superior al de un piso normal y su ubicación lejos de la ciudad aumenta el gasto energético.

Nuestra preciosa “casita de chocolate” se desharía por el efecto invernadero debemos hacer ciudades ecológicas; con un buen transporte, densidad adecuada, pisos pequeños bien aislados y diseñados... Nuestra “casita de chocolate” debería ser un piso bien diseñado y adecuado y una ciudad, ecológica en su conjunto.

Aunque en la actualidad se está promocionando en gran medida las ciudades ecológicas todavía queda mucho por hacer. El código técnico de edificación que se podía haber aplicado hace unos años porque aportaría grandes avances en el ahorro de energía, que acaba de implantarse. Muchas casa en España ya podrían ser “ecológicas”. Esperemos que ahora se aplique.

Hoy en día parece que debido a la situación de alerta medioambiental en la que nos encontramos, los políticos se están preocupando algo más que hace unos años, pero no lo suficiente para solucionar este grave problema. Aunque, ¿no será demasiado tarde?

Nosotras pretendemos que las generaciones futuras tengan una calidad de vida al menos tan buena como la que nos han dejado nuestros padres y apostamos por un mundo en el que poder vivir sin preocuparnos por nuestro entorno.

Creemos que a partir de ahora se debería apostar por la construcción de nuevas ciudades ecológicas. Para ello será muy importante tener en cuenta la ubicación, controlar la orientación, las horas de sol... Del mismo modo, pensamos que lo mejor sería incorporar los medios tecnológicos más avanzados, pues a pesar de que ahora nos parece que son mucho más caros, a largo plazo saldrán mucho más rentables.

En definitiva, ya sabemos que no está en nuestras manos la posibilidad de salvar el mundo construyendo nuestra “casita de chocolate”, sino que debemos luchar social y políticamente porque todas las viviendas de las ciudades reúnan las condiciones que hemos señalado. Además, como también hemos citado anteriormente, nos gustaría que los códigos técnicos de edificación sean más estrictos en su normativa medioambiental.

Nos ha quedado la sensación que todavía tenemos mucho que aprender y sobre todo mucho más por hacer. ¡Querer es poder! Y nosotras vamos a hacerlo. El futuro es nuestro.