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NAIARA BROCAL - Pamplona
"La tierra no es herencia de nuestros padres, sino préstamo de
nuestros hijos". Esta cita de Antoine de Saint-Exupery es
la guía de los profesores y alumnos del Colegio Luis Amigó de los
Terciarios Capuchinos, y por eso han sido galardonados con el Primer
Premio Caja Rural a las Buenas Prácticas Ambientales en los Centros
Escolares dotado de 3.000 euros.
La sentencia del autor de El Principito aparecía grabada en las placas
que algunos alumnos de la Unidad Curricular Avanzada (UCA) recogían en
reconocimiento a su trabajo y al de sus compañeros, que ha hecho posible
el desarrollo del proyecto ganador Amigó, amigos del entorno.
La Fundación Ilundain Haritz Berri ha organizado el evento que
patrocinan Caja Rural y el Departamento de Medio Ambiente del
Gobierno de Navarra, cuya dotación económica se invertirá en las
medidas ecológicas que adoptará Luis Amigó en un futuro próximo.
Hasta ahora son múltiples las actuaciones del colegio que le hacen
merecedor de la distinción. Así, el director del colegio concertado de
750 alumnos, José Manuel Durá Cervera, indicó que entre los
proyectos acometidos por el centro se encuentran la instalación de gas
natural, la utilización de placas solares para el calentamiento del
agua, el uso racional del papel y del agua, el cultivo de la huerta y el
invernadero, y la creación de un jardín de aves.
Espíritu franciscano.
"Quizá el espíritu franciscano y amigoniano de nuestro centro,
sensible a la naturaleza, a los animales, al apoyo al necesitado y al
débil, nos ayuda a canalizar la educación, en la que las buenas
prácticas ambientales son un valor constante", explicó el
director.
Por su parte, los profesores Juan Manuel Esparza, experto en
agricultura ecológica, y Eduardo Portillo, director de cursos de
Educación Ambiental, responsables del proyecto ganador, destacaron en
este punto que "la lucha por integrar en nuestra sociedad a las
personas, animales o plantas nos han hecho especialmente sensibles a la
explotación y competitividad descontroladas".
Los docentes alabaron la labor de los estudiantes de la UCA, que son los
que "en el Taller de Profesiones, se ponen las pilas y realizan
las tareas más arduas y complejas". Los conocimientos de los alumnos en
áreas como la agricultura ecológica, la electricidad, la albañilería o
la carpintería los convierten, a jucio de los profesores, en "unos
auténticos manitas que repararan, reutilizan y reciclan todo".
Los quinceañeros Xabier Montaño y Diego Bilches de 3º de
la UCA indicaron que entre sus tareas por el medio ambiente se encuentra
el cuidado de la huerta, en la que se cultivan verduras, frutas y
hortalizas sin necesidad de pesticidas, ya que se sirven de otras
plantas para, por ejemplo, alejar la mosca blanca.
El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, Javier
Marcotegi, recordó a los presentes y en relación a la frase de
Saint-Exupery, que la tierra es "como un préstamo, y por eso hay
que entregarla a las generaciones futuras con intereses".
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